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https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98872011000300013
¡Bienvenidos a nuestro blog! En él vamos a hablar sobre los diferentes tipos de células que se encuentran en el cuerpo humano. Las células son la unidad básica de la vida y son responsables de mantener todas las funciones del cuerpo en marcha. Hay muchos tipos diferentes de ellas, cada una con una función única: esta puede ir desde transportar nutrientes hasta combatir infecciones y permitir el movimiento. Esperamos que este blog sea de utilidad. ¡Gracias por leer!
Los espermatozoides son células reproductivas masculinas que se producen en los testículos. Estas células son esenciales para la reproducció...
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El epitelio olfativo es el epitelio sensorial especializado en la quimiorrecepción para el sentido del olfato. Se trata de uno de los tres epitelios sensoriales del humano, junto al auditivo y al visual, todos de origen ectodérmico del que también proceden la piel y el sistema nervioso.
Se localiza dentro de la cavidad nasal que está involucrado en el olor. En humanos, mide 9 cm² (3 cm x 3 cm) y se encuentra en el techo de la cavidad nasal aproximadamente 7 cm por encima y detrás de las fosas nasales.
El sistema olfativo es responsable de detectar sustancias en el aire inhalado que interactúan directamente con las neuronas olfativas a medida que pasan por la cavidad nasal. Los axones de estas neuronas forman el nervio olfatorio, que se conecta con el bulbo olfatorio, que se encuentra en una parte del cerebro. Esto significa que los nervios olfatorios no hacen sinapsis con los ganglios, como lo harían los nervios del sistema nervioso periférico, antes de llegar al cerebro.
En el epitelio olfatorio se pueden distinguir cuatro tipos de células y unas glándulas (glándulas olfatorias) productoras de secreción serosa:
Estas células son las menos numerosas y se encuentran situadas en la región central del botón.
Son las encargadas de mediar la transducción del sabor ácido formando contactos sinápticos con fibras nerviosas, a través del uso de serotonina (5HT) ácido gamma-aminobutírico (GABA) y norepinefrina como neurotransmisores
Más información en:
Fisiología del gusto
Son las células del botón gustativo que detectan sabores amargos, dulces y umami.
Se corresponden con el 30% de las células del botón gustativo.
Se extienden por encima de la membrana basal y las microvellosidades apicales son más cortas que las de las células tipo I y no se extienden hasta el poro gustativo, su citoplasma es electrolúcido, su núcleo es redondo y oval.
Su función reside en que poseen receptores para la transducción de os sabores dulce, amargo y umami.
https://www.medigraphic.com/pdfs/revedubio/reb-2019/reb194c.pdf

La función del gusto es permitir la selección de alimentos, distinguir entre alimentos comestibles y sustancias venenosas.
La unidad funcional del sentido del gusto es el botón gustativo. Cada botón está constituido por células de soporte y células gustativas, las células de soporte forman las paredes de un habitáculo con una abertura circular o poro gustativo, la cavidad está ocupada por varios receptores gustativos junto con un relleno de células de sostén. A través del poro gustativo, las sustancias disueltas en la saliva entran en contacto con las células receptoras.
En su estructura se aprecian cuatro tipos de células:
Las tipo I que son delgadas y densas con una función de soporte.
Las tipo II son claras y finas con pequeñas vellosidades en su extremo apical.
Las tipo III similares a las anteriores en forma y densidad pero con vesículas sinápticas en el área central, unas con contenido de acetilcolina y otras que almacenan catecolaminas.
Las células tipo II y III son las encargadas de la transmisión sensorial, aunque serían las tipo III las que realmente establecen sinapsis con las fibras nerviosas.
Más información en:
https://seorl.net/PDF/Cavidad%20oral%20faringe%20esofago/069%20-%20FISIOLOG%C3%8DA%20DEL%20GUSTO.pdf

Presentan un cuerpo celular cúbico y son células altamente polarizadas, ya que su membrana celular forma cilios en el lado que se muestra hacia el lumen de los ventrículos o de la espina dorsal. Esta estructura tan característica de las células ependimarias es esencial para un correcto desarrollo de sus funciones.
Las funciones principales de las células ependimarias son dos:
Son las células que forman la vaina de mielina (una capa que reviste y protege las células nerviosas) del cerebro y la médula espinal. Un oligodendrocito es un tipo de célula glial.
Funciones de los oligodendrocitos:
Aceleración de la transmisión neuronal
Aislamiento de membranas celulares
Estructuración del sistema nervioso
Apoyo al desarrollo de las neuronas
Homeostasis del fluido extracelular
Tipos de oligodendrocitos:
Oligodendrocitos interfasciculares: forman parte de la materia blanca del encéfalo y le dan su color característico, son el tipo básico. Son las células que se ocupan de la formación de las vainas de mielina.
Oligodendrocitos satelitales: se incluyen en la sustancia gris debido a que no están implicados en la mielinización. Tampoco se adhieren a las neuronas, de modo que no cumplen un rol de aislamiento.
Más información en:
https://es.wikipedia.org/wiki/Oligodendrocito
https://psicologiaymente.com/neurociencias/oligodendrocitos
https://www.conlaem.es/esclerosis-multiple/glosario/oligodendrocito
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| Barrera hematoencefálica |
Las interneuronas, también conocidas como neuronas de asociación, son un tipo de célula nerviosa que generalmente se localiza en áreas integradoras del sistema nervioso central, cuyos axones (y dendritas) están limitados a un área cerebral única. Esta característica las distingue de las células principales, las cuales, a menudo, tienen proyecciones axonales fuera del área del cerebro donde se encontramos sus cuerpos celulares y dendritas.
Este tipo de neuronas son quizá las más diversas de la población celular que hay en el sistema nervioso y su clasificación aún sigue en discusión dada la variedad que presentan en cuanto a forma, lugar de sinapsis con la célula diana, neurotransmisores que liberan, receptores de membrana y características electrofisiológicas que tienen.
En cambio en las interneuronas de las áreas corticales o los ganglios basales pueden liberar varios neuropéptidos (colecistoquinina, somatostatina, encefalinas, etc.) además de GABA.
Otras de sus funciones pueden ser:
Más información en:
Interneurona: características de este tipo de célula nerviosa
Las neuronas motoras o motoneuronas son un grupo de neuronas del tallo cerebral y la médula espinal que controlan la actividad musculas y glandular a través de la emisión de una serie de impulsos nerviosos a los músculos y glándulas, posibilitando actividades como hablar, caminar, respirar o el correcto funcionamiento de los órganos.
Este tipo de neuronas se encuentran en el cerebro de los seres vertebrados y, en el ser humano, se encuentran principalmente en la médula espinal y en el área 4 de Brodman.
Las neuronas motoras son consideradas neuronas eferentes, puesto que son las encargadas de enviar la información desde estas regiones al resto de músculos del cuerpo; a diferencia de las neuronas aferentes o sensoriales que realizan el recorrido contrario, enviando información desde los músculos al resto de sistema nervioso.
Para que se lleven a cabo las diferentes actividades en las que las neuronas motoras están implicadas, estas necesitan la información que las neuronas sensoriales proveen. Ambos tipos de neuronas trabajan en consonancia.
Existen 3 tipos de motoneuronas, según el tejido en el que ejerzan influencia:
Neuronas motoras somáticas: actúan sobre la musculatura esquelética.
Neuronas motoras viscerales: actúan sobre la musculatura lisa.
Neuronas motoras viscerales especiales: activan la musculatura presente en cara y cuello, conocida como musculatura branquial.
Las neuronas sensoriales son un tipo de neuronas aferentes, es decir, se encargan de transportar impulsos nerviosos desde los receptores sensoriales al sistema nervioso central (SNC) y al cerebro. Las neuronas sensoriales tienen sus cuerpos celulares en los ganglios de la raíz dorsal de la médula espinal.
Encontramos distintos tipos de neuronas sensoriales clasificadas según el tipo de receptor dendrítico que responde a unos estímulos específicos. Así, encontramos cinco tipos de neuronas sensoriales:
Mecanorreceptoras (detectan cambios de presión)
Termorreceptoras (detectan cambios de temperatura)
Quimiorreceptores (productos químicos)
Fotorreceptores (luz)
Nociceptores (dolor)
Ejemplo del funcionamiento de las neuronas sensoriales o aferentes: si alguien pone un trozo de hielo en tu mano, las neuronas sensoriales envían el mensaje de tu mano a su sistema nervioso central que interprete que el hielo es frío.

Vídeo sobre las neuronas sensoriales: watch
La célula nerviosa también conocida como neurona es el componente principal del sistema nervioso, siendo la encargada de establecer conexiones con otras neuronas. Anatómicamente hablando cada una de las células nerviosas están compuestas de un cuerpo o soma, dendrita, y prolongaciones conocidas como axón.
Es la célula especializada en conducir los impulsos electroquímicos a lo largo del cuerpo para así controlar, modular e integrar las funciones de los tejidos corporales. La citología de una neurona permite la transmisión de:
Información “descendente” o centrífuga, desde el sistema nervioso central a la periferia del cuerpo, por intermedio de neuronas denominadas motoras o eferentes.
Información “ascendente” o centrípeta, contraria a lo anterior, por medio de neuronas sensitivas o aferentes hacia el sistema nervioso central.
Estas funciones no las puede realizar una célula de forma individual sino que lo hacen grupos numerosos de neuronas conectadas entre sí formando circuitos, en cada uno de ellos, las neuronas se comunican entre sí principalmente mediante unas especializaciones en sus membranas celulares denominadas sinapsis, que permiten establecer dichos circuitos neuronales.
Las células de Langerhans son un tipo de células dendríticas que se encuentran de manera abundante en la epidermis. Contienen grandes gránulos llamados gránulos de Birbeck.
Estas células derivan de la médula ósea y residen habitualmente en los epitelios escamosos estratificados. En la piel, están localizadas comúnmente a nivel suprabasal y constituyen aproximadamente el 3 a 4 por ciento de las células epidérmicas.
Descritas por primera vez por el entonces estudiante de Medicina Paul Langerhans en 1868, estas células fueron consideradas parte del sistema nervioso. Posteriormente se las catalogó como grandes macrófagos. Actualmente se sabe que es la única célula epidérmica que posee marcadores de superficie característicos de las células inmunocompetentes.
Intervienen en la respuestas inflamatorias de la piel, participando activamente en la fase de inmunoestimulación de la respuesta inmunitaria a través de su interacción con los linfocitos T, la cual ocurre en los órganos linfoides secundarios.
Las células de Langerhans, durante el desarrollo de la respuesta inmunitaria, pueden generar tres tipos de señales:
Los melanocitos son células dendríticas que se encuentran en la epidermis y contienen un pigmento llamado melanina.
Su principal función es la producción de melanina que tiene importancia en la protección contra los rayos solares, además de ser utilizada en cosmética. La melanina puede ser de eumelanina (color marrón parduzco) o feomelanina (pigmento rojo amarillento).
En situaciones normales los melanocitos se disponen a nivel de la capa basal epidérmica y contactan con los queranocitos por medio de sus dendritas. El color de la piel depende de los melanocitos, según su actividad.
Dicha actividad está determinada por las características de los melanosomas y de la actividad de las enzimas que participan en la síntesis de la melanina. Al mismo tiempo tienenos la capacidad de los melanocitos para transferir el pigmento a los queratinocitos.
Los melanocitos están relacionados con algunas enfermedades como el vitiligo o el melanoma.
Más información en:
https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionarios/diccionario-cancer/def/melanocito
https://tiposdecelulas.net/celulas-de-la-piel/#Celulas_de_la_piel_Dermis

La piel se compone de diferentes capas: la epidermis, la dermis y la hipodermis. En publicaciones futuras hablaremos de la parte principal de la piel, la epidermis, la cual se encuentra en la parte más externa y está constituida por un epitelio escamoso con un grosor medio de 0,4 mm, siendo el párpado la parte con menor grosor y las palmas la que más.
Está compuesta por varios tipos de células, como pueden ser los queratinocitos, melanocitos y las células de Langerhans.
Más información en:
Los neumocitos tipo II también llamados neumocitos granulares o células alveolares granulares representan el 60% del total de la población celular del alvéolo, pero ocupan solamente el 10% de la superficie alveolar.
Son células cuboides con microvellosidades en su superficie libre apical responsables de la producción de surfactantes pulmonares que es un líquido que disminuye la tensión superficial creada por la interfaz líquido - gas de la superficie aérea del alvéolo para permitir el intercambio gaseoso y formando una fina capa que recubre toda la superficie alveolar.
Se encuentran distribuidos en pequeños grupos entre los neumocitos tipo I. En su interior contienen una serie de vacuolas llamadas citosomas donde almacenan el surfactante pulmonar que secretan al alveolo mediante un proceso de exocitosis.
Los neumocitos tipo II al dividirse puedan dar origen a nuevos neumocitos de tipo I y reemplazar a los dañados, constituyendo por tanto la principal fuente de su renovación.
Estas células aparecen en el feto a partir de la semana 24 de gestación y comienzan entonces a producir pequeñas cantidades de surfactante pulmonar, sin embargo no producen cantidades significativas hasta más adelante.
Consulte más información en:
https://es.slideshare.net/javierdavidcubides/neumocitos-tipo-1-y-2
También se llaman células alveolares planas o células epiteliales alveolares tipo 1. Son células planas que tapizan casi por completo la superficie del alvéolo pulmonar y ejercen una función estructural.
Constituyen alrededor del 40% de todas las células del alvéolo y tapizan el 90% de la superficie alveolar.Estos neumocitos se adhieren estrechamente unos a otros, evitando que el líquido extracelular pase a los alvéolos.
Los neumocitos tipo I debido a su escaso espesor, 0.5 micrómetros en algunos sectores, hacen posible que los gases se difundan a su través y pasen desde la sangre el CO2 y hacia ella el O2 a través de los capilares que circulan alrededor del alvéolo.
Más información en:
https://es.wikipedia.org/wiki/Neumocito#Neumocitos_tipo_I
https://www.scielo.org.mx/pdf/nct/v74n1/v74n1a5.pdf
Los Neumocitos tipo III también conocidos con el nombre de macrófagos alveolares, son un tipo de leucocitos (de glóbulos blancos) situados en la parte superficial de los alvéolos. La función de estas células es protectora.
En el proceso de intercambio gaseoso, los alvéolos no se encuentran protegidos por ningún tipo de cilios, ya que, su grosor haría más complicado el intercambio. En su lugar, presentan unas células específicas denominadas macrófagos alveolares que se encargan de adherirse a las partículas indeseadas para luego digerirlas y matarlas (si es que estas están vivas).
Otra de las funciones de estas células es la de promover la tolerancia a antígenos inocuos presentes en el aire y así evitar que se comprometa la integridad de los pulmones.
Resumen:
Tipo de macrófago | Ubicación | Función |
Macrófagos alveolares | Alvéolos pulmonares | Fagocitosis de partículas pequeñas, células muertas o bacterias. Iniciación y control de la inmunidad a patógenos respiratorios. |

Los eosinófilos es un leucocito de tipo granulocito pequeño derivado de la médula
ósea, que tiene una vida media en la circulación sanguínea de 6 a 12 horas antes de migrar a los tejidos en donde permanecen durante varios días. Eses órganos suelen ser el timo, el tracto gastrointestinal, las glándulas mamarias o el útero aunque también pueden llegar también a otros tejidos durante una respuesta inflamatoria.Estas células pueden ser activadas por diferentes moléculas, principalmente por citoquinas y quimiocinas como la interleuquina 5, la interleuquina 3 y el factor estimulante de colonias granulocito-macrófago.
Presentan distintas funciones:
Los neutrófilos son otro de los tipos de células inmune y como tal tienen una función importante en el sistema inmunitario y ayudan a combatir las infecciones del cuerpo. Pertenecen al grupo de los granulocitos por lo que también se denominan granulocitos neutrófilos.
Son producidos en la médula ósea y liberados al torrente sanguíneo para que lleguen a los lugares donde se los necesita, de hecho, los neutrófilos son las primeras células del sistema inmune que reaccionan cuando entran microorganismos ajenos al cuerpo, tales como bacterias o virus.
Actúan desplazándose al sitio de infección y eliminando los microorganismos atrapándolos o liberando enzimas que los destruyan. Además, estimulan la respuesta de otras células inmunitarias.
Existen dos tipos de neutrófilos:
Los basófilos son un tipo de células sanguíneas que se engloban, junto a los eosinófilos y neutrófilos en el grupo de los granulocitos. Constituyen el 1% total de los leucocitos.
Como otras células inmunitarias, los basófilos se generan en la médula ósea, sin embargo, a diferencia del resto, estos también maduran allí.
En caso de alguna infección, los basófilos van desde la sangre a los tejidos, donde se acumulan y liberan el contenido de sus gránulos, facilitando así la puesta en marcha del proceso inflamatorio y la propia eliminación del patógeno.

Los glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos son unos componentes sanguíneos con forma de discos bicóncavos (como una esfera hueca) compuestos de hemoglobina, una sustancia rica en hierro que le da a la sangre su color rojo característico.
Su función es transportar el oxígeno, al unirse a la hemoglobina, desde los pulmones a todas partes del cuerpo, ya que por su tamaño, forma y flexibilidad se pueden introducir entre pequeños espacios.
El producto de desecho de este proceso es el dióxido de carbono, que los glóbulos rojos transportan desde los distintos tejidos hacia los pulmones. Cuando el número de glóbulos rojos es demasiado bajo (anemia), la sangre transporta menos oxígeno, lo que causa cansancio y debilidad. En cambio, cuando es demasiado elevado (eritrocitosis, como en la policitemia verdadera), la sangre puede volverse muy espesa, lo cual hace más fácil su coagulación y aumenta el riesgo de padecer un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular.
Son las más numerosas de la sangre, su vida media es de 120 días (4 meses) y, una vez llegados a su fin, se eliminan por el hígado y el bazo.
El recuento normal de glóbulos rojos es de 4,5 a 6 millones por milímetro cúbico para los hombres y de 4 a 5,5 millones por milímetro cúbico para las mujeres.
Las plaquetas o trombocitos son trozos de célula en forma de disco que se encuentra en la sangre y el bazo. Son fragmentos de los megacariocitos, células muy grandes de la médula ósea. El proceso de formación de las plaquetas se denomina trombopoyesis. Tienen una vida muy corta.
Son un componente de suma importancia para la cicatrización y reparación de los tejidos, ayudan a producir coágulos sanguíneos para hacer más lento el sangrado o frenarlo y para facilitar la cicatrización de las heridas.
Se dividen en tres zonas:
Más información en:
https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionarios/diccionario-cancer/def/plaqueta